El exceso hídrico en el campo presenta un escenario complejo para la ganadería bovina donde convergen problemas de logística, nutrición y sanidad. Este último aspecto, la sanidad del rodeo, adquiere relevancia fundamental durante los períodos de inundación y anegamiento.

Las aguas excesivas, los pastos inundados y el barro crean un ambiente propicio para la proliferación de enfermedades. Parásitos, bacterias y virus encuentran condiciones ideales para multiplicarse y afectar la salud del ganado. Sin medidas preventivas adecuadas, el productor se expone a pérdidas sanitarias significativas.

La ganadería moderna reconoce que la sanidad es tan importante como la nutrición animal y la capacidad de desplazamiento del rodeo. En situaciones de anegamiento, descuidar este aspecto puede resultar en enfermedades masivas que devastem la inversión productiva.

Durante estas crisis hídricas, las acciones preventivas y de monitoreo sanitario son determinantes. El productor debe estar atento a cualquier indicador de enfermedad, implementar protocolos de bioseguridad adaptados a estas condiciones y, si es necesario, recurrir a tratamientos para contener la propagación de patógenos.

Imagen: Zeynep Sude Emek / Pexels – Con informacion de Clarín Rural

Deja una respuesta

Tendencias