Referentes de distintos niveles de la cadena cárnica argentina se convocaron en la Rural para explorar formas de mejorar la coordinación sectorial y potenciar las colocaciones en el mercado internacional. El encuentro permitió visualizar que la integración entre actores ha experimentado avances concretos en tiempo reciente.

Los participantes coincidieron en la importancia estratégica de mantener enfoque constante en la calidad de los productos y servicios que ofrece la cadena. La máxima de «hacer las cosas bien» fue planteada como un compromiso transversal que debe permear todas las instancias de la producción, procesamiento y comercialización.

Encontrar un «idioma común» es lo que reclama el sector: una capacidad de comunicación y entendimiento que permita alinear intereses que, aunque distintos, son complementarios. Productores ganaderos e industriales carniceros dependen mutuamente para lograr eficiencia y competitividad en un mercado global de creciente exigencia.

Los avances en integración reportados en el encuentro abren perspectivas optimistas respecto de la capacidad del sector para articularse en torno a objetivos compartidos. No obstante, consolidar estos progresos requiere de espacios de diálogo permanente y mecanismos que traduzcan los consensos en acciones concretas.

La calidad no puede ser entendida como responsabilidad de un solo eslabón de la cadena. Desde la genética animal y el manejo del rodeo hasta las prácticas de faena, conservación y transporte, cada decisión incide en las características finales del producto. Hacer las cosas bien significa asumir estándares rigurosos en cada punto de la cadena. Para un sector que aspira a incrementar sus exportaciones y consolidarse en mercados premium internacionales, esta visión integrada de la calidad resulta absolutamente fundamental y no negociable.

Imagen: Maria Fonseca Bauza / Pexels – Con informacion de Clarín Rural

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