La histórica esquiadora sufrió una caída aparatosa y fue operada. Su estado se mantiene estable mientras la comunidad deportiva permanece en vilo.
En la prueba de descenso de los Juegos Olímpicos de Invierno Milano-Cortina 2026, la esquiadora estadounidense Lindsey Vonn protagonizó uno de los momentos más dramáticos del día. A pesar de competir con una lesión previa en la rodilla, perdió el control en los primeros segundos de su bajada y se estrelló contra la nieve, generando gran preocupación entre los presentes y televidentes.
Tras la caída, Vonn fue atendida de inmediato por el equipo médico en la pista y, debido a la gravedad del accidente, fue evacuada en helicóptero hacia un hospital en Italia. La escena dejó una imagen impactante de la atleta rodeada de personal de emergencia, en una jornada que había estado llena de expectativas por su regreso competitivo.
Horas después, el equipo estadounidense confirmó que la esquiadora estaba en condición estable y había sido sometida a una cirugía ortopédica para estabilizar una fractura en la pierna izquierda. El procedimiento se realizó con médicos tanto locales como del propio equipo, y Vonn permanece bajo observación mientras los especialistas evalúan su recuperación.
La caída de la veterana esquiadora, que regresaba a la máxima competencia tras años fuera del circuito, generó conmoción y una ola de mensajes de apoyo en el deporte invernal. Su carrera, marcada por victorias históricas, ahora enfrenta un momento de incertidumbre sobre su continuación después de este susto olímpico.






Deja un comentario