La justicia responsabilizó a la empresa de ómnibus y al chofer por las heridas causadas a un pasajero de avanzada edad que fue víctima de una maniobra imprudente en la vía pública.
La justicia civil dictaminó una resolución ejemplar en un caso de accidente en la vía pública que involucra a una unidad de pasajeros. Según los detalles del expediente, un hombre mayor fue arrastrado por un colectivo al intentar descender en una parada del centro de la ciudad, debido a que el conductor cerró las puertas y aceleró antes de tiempo. Como consecuencia de esta acción negligente, la víctima sufrió múltiples fracturas y lesiones en sus extremidades que requirieron una larga rehabilitación. Tras años de proceso legal, se confirmó que la justicia avalo la demanda presentada por la familia del afectado, imponiendo una condena económica millonaria a la aseguradora y a la compañía de transporte. Los magistrados consideraron que existió un incumplimiento del contrato de transporte y una falta total al deber de seguridad hacia una persona en situación de vulnerabilidad por su edad. El fallo destaca que el chofer no prestó la atención debida para asegurar que el pasajero estuviera totalmente fuera de la unidad antes de retomar la marcha. Esta sentencia sienta un precedente fundamental para la protección de los derechos de los usuarios de transporte público, obligando a las empresas a extremar las medidas de cuidado en la atención diaria. El hombre afectado, aunque todavía padece secuelas físicas, manifestó su satisfacción por haberse hecho justicia en un caso que puso en riesgo su vida.






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