Tras la dura derrota de octubre, un Congreso Partidario resolvió crear una «mesa chica» para armar las listas de concejales de cara a febrero. El kirchnerismo acusó falta de apertura, mientras que la conducción de Emir Félix alegó falta de tiempo para realizar internas.
El Partido Justicialista de Mendoza atraviesa una nueva crisis interna tras los magros resultados electorales del pasado 26 de octubre, donde apenas alcanzó el 25% de los votos frente al 53% del oficialismo. En este clima de tensión, el Congreso Partidario realizado en San Rafael tomó una decisión que profundizó la grieta entre los sectores: la conformación de una «mesa chica» de ocho integrantes encargada de definir las candidaturas a concejales para los comicios municipales del próximo 22 de febrero de 2026. Esta medida abarca a las comunas peronistas de Maipú, San Rafael, Santa Rosa y La Paz, además de Luján de Cuyo y Rivadavia.
La resolución desató el enojo del kirchnerismo, liderado por la senadora Anabel Fernández Sagasti, que se vio disminuido en la toma de decisiones. Desde este sector denunciaron que la maniobra vulnera la tradición de apertura del partido y aseguraron haberse enterado de la jugada «entre gallos y medianoche». Sin embargo, desde la conducción encabezada por Emir Félix justificaron la medida alegando cuestiones de calendario: los intendentes convocaron a elecciones recién a fines de noviembre y las listas deben presentarse el 3 de enero, lo que hace «improbable y no viable» la organización de una interna tradicional con exhibición de padrones e impugnaciones.
La «mesa chica» que funcionará como Colegio Electoral está compuesta por la Mesa Ejecutiva del Consejo del PJ, donde el sector de los intendentes y de Félix ostenta una clara mayoría. Los ocho nombres clave son: el presidente del partido, Emir Félix; las vicepresidentas Flor Destéfanis (intendenta de Santa Rosa) y Paloma Scalco (concejal kirchnerista); el secretario Fernando Ubieta (intendente de La Paz); y los secretarios Néstor Márquez (cercano al kirchnerismo), Alejandra Olivares, Augusto Rosales y Paola Calle, estos últimos alineados con la conducción oficial.
La disputa se centra en el control de la lapicera para el armado de listas. Mientras que en los departamentos gobernados por el PJ los intendentes Félix, Destéfanis, Ubieta y Matías Stevanato tendrán voz y voto decisivo, la preocupación del kirchnerismo radica en las comunas opositoras como Luján y Rivadavia, donde reclamaban una mayor amplitud. Desde el oficialismo partidario intentaron minimizar el conflicto calificando las quejas de «fuegos artificiales», recordando que las listas de unidad para las elecciones nacionales y provinciales de este año se cerraron en mesas incluso más reducidas que la actual.






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